Organizaciones enfermas: Artrosis Organizativa

Organizaciones enfermas

Artrosis organizativa

La pérdida del sentido de la realidad es un padecimiento que puede tener diversas manifestaciones: esquizofrenia, depresión, paranoias, etc. Esto no sucede únicamente con las personas. También las organizaciones se ponen enfermas. Y las dolencias pueden ser físicas, psicológicas o incluso, con bastante frecuencia, psiquiátricas.

Algunas empresas no van adelante por falta de calcio: es decir, no han logrado suficiente financiación. En otros casos, el problema se encuentra en la falta de alimento adecuado. Traducido al lenguaje mercantil: no han sabido definir claramente sus ventajas competitivas, por falta de experiencia y/o de formación de las personas implicadas en su arranque y puesta en marcha. Suelen darse estas enfermedades entre compañías jóvenes. Con el paso del tiempo se presenta otro tipo de patologías. Una frecuente es la artrosis, producto de la asunción de rutinas no creativas, que he denominado en otros escritos rutinas paralizantes, producto de razonamientos limitantes. Las instituciones atenazadas por esta enfermedad habitualmente por falta de deportes sanos dañan a sus miembros. La artrosis institucional se manifiesta, entre otros modos, en la reiteración de actos sin alma, que acaban por aniquilar la vida. Las instituciones con artrosis acaban manteniendo en sus filas a los menos valiosos, porque la gente con talento procurará buscar lo antes posible alternativas que les permitan seguir creciendo personal y profesionalmente.

Artrosis organizativa

  •  ARTROSIS ORGANIZATIVA

La artrosis organizativa se extiende en aquellas instituciones que creen que las definiciones del fundador son insuperables y consideran como traidores a la institución a cualquiera que aporte algo de savia nueva. Los directivos que ocupan cargos asumen lo que puede denominarse “pensamiento grupal”, que es, más bien, un modo de no pensar. Como me gusta repetir, el pensamiento grupal es contradictorio, porque el pensamiento sólo puede ser tal cuando es asumido personalmente, no cuando se plantea como si pudiese ser mero asentimiento pasivo a cualquier indicación. Ese tipo de “pensamiento” consiste en considerar como negativo todo lo no anticipado por el fundador o por alguno de sus directivos. Entre otras manifestaciones del pensamiento grupal se encuentra la calificación del entorno como peligroso para la propia institución, conceptuando como hostil a quienes no acepten las imposiciones de la dirección. Esas artrosis institucionales tienen dos efectos. De un lado, se perjudica a personas -normalmente valiosas- que se atreven a manifestar que lo negro es negro, y lo blanco es blanco, negándose a comulgar con ruedas de molino. Este rechazo de la evidencia es propio de directivos poco avezados, que encuentran su seguridad en replicar consignas.

Forman parte de ese tipo de personajes que pueden ser denominados –con expresión de José Aguilar- directivos mecanógrafos: se limitan a transmitir hacia arriba lo recibido de abajo; y hacia las alturas lo recibido de los subordinados, sin realizar un mínimo esfuerzo de filtraje. El único daño cometido no es sobre las personas más valiosas, también se perjudica a la organización. Algunas, con proyectos originarios buenos, acaban volviéndose secundarios por falta de sentido común. Estos altibajos, fruto en múltiples ocasiones de la escasa valía de los responsable, no carecen de relevancia. En esas subidas y bajadas que podrían soslayarse muchos empleados (quizá también clientes) sufren innecesariamente. Para facilitar la ceguera ante los evidentes daños de la artrosis institucional, algunos directivos crean cohortes de aduladores, que ensalcen desproporcionadamente cualquier decisión adoptada por sus jefes. Éstos, al verse envueltos por una maraña que les impide conectar con la realidad, pueden pensar que están realizando un gran servicio a la sociedad,

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Martin Kong

Hola, mi nombre es Martin Kong Sandoval y soy Médico Cirujano egresado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, con Maestría en Epidemiologia y Desarrollo Humano. Master Coach con PNL.